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Valladolid. El Grupo Siro invertirá más
de 44 millones de euros en su plan industrial para
adaptar todas sus plantas en 2005 a la producción
de gamas más novedosas y adaptadas a los
nuevos hábitos de consumo.
La antigua planta de Fontaneda, que acaba de
adquirir a United Biscuits (UB) en Aguilar de
Campoo (Palencia), recibirá la inversión
más importante, superior a 25 millones
de euros. Con esta dotación pretende importar
de Japón la tecnología necesaria
para producir la línea Mím, de barquillos
y palitos de chocolate marca Reglero. La alimentaria
realizó el lanzamiento de este aperitivo
hace dos semanas y ha acogido con satisfacción
el éxito de ventas obtenido. El envasado
individual y la composición de Mím
obligará a reformar las cabeceras de los
hornos y los finales de líneas de Aguilar.
La tendencia del mercado hacia productos más
novedosos y elaborados frente al descenso del
consumo de los comodities o productos básicos,
es la clave de la nueva política de Siro.
La compañía ha comprobado este hecho
al anotar un incremento de ventas del nuevo Surtido
Reglero, en un contexto de caída general
de la cuota de este producto. Por ello, su estrategia
se basa en convertirse en líderes en innovación,
al no poder competir en capacidad y dimensiones
con las grandes multinacionales.
En la actualidad, Siro fabrica más de
700 referencias diferentes y produce 200.000 toneladas
anuales.
Otros centros.
A pesar de tener un estudio completo de las nuevas
producciones, Siro no ha querido hacer público
su plan para el resto de las plantas. El presidente
de la empresa y artífice de la estrategia,
Juan Manuel González Serna, ha anunciado
únicamente la cantidad mínima que
necesitará invertir en los dos próximos
años.
En Venta de Baños (Palencia) invertirá
más de 12 millones, a repartir entre la
planta de patatas fritas Dora, la de pastas Ardilla
y la de galletas Siro.
En estos momentos produce más de 10.000
toneladas anuales de patatas, 60.000 de pasta
alimenticia y 27.000 de galletas Siro.
En Toro (Zamora), donde fabrica 10.200 toneladas
anuales de la enseña comercial Reglero,
invertirá al menos otros 6 millones.
Esta cantidad destinará también,
como mínimo, a la planta de Paterna de
Galletas Rio, con lo que suman al menos 44 millones
para reconvertir sus instalaciones.
Siro cuenta con 850 trabajadores en nómina
en todo el país y confía en incrementar
al menos en 212 el número de empleados
(cifra equivalente a la plantilla de la planta
de Aguilar). La empresa comenzó su actividad
tras comprar González Serna una pequeña
industria artesanal denominada Galletas Siro que
entonces pertenecía a la multinacional
BSN-Danone. En sólo dos años consiguió
duplicar su facturación hasta los 19,23
millones, y en los siguientes ejercicios centró
su estrategia en la adquisición e integración
de empresas y productos. El último año
facturó 132,28 millones y este año
prevé alcanzar los 148. La cifra de exportaciones
se situó en 12,02 millones en 2001 (el
10%) gracias a su presencia en más de 40
países, y en los próximos ejercicios
espera llegar al 30%.
La última adquisición se produjo
la semana pasada tras 7 meses de negociaciones
para la venta de la planta de UB en Aguilar.
"La presión sindical para mantener
la marca en la localidad palentina nos obligó
a retirar una primera oferta", afirma González
Serna. La entrada de Gullón les apartó
de nuevo del escenario de las negociaciones, aunque
finalmente su planteamiento fue el elegido por
UB por su ambición inversora y garantía
de la totalidad del empleo en Aguilar.
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